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Y vuelve Aznar

Jueves 02 de octubre de 2014
Scarlett
Martes, 28
Me rebelo contra la dictadura de Bruni o Letizia. Nos han impuesto una elección, como si el mundo se acabara en los límites de sus caderas. Hasta la prensa que se dice seria se ha rendido a la continuación de las espaldas, como las mujeres, que hasta ahora tenían cerebro conquistado después de tanto tiempo, volvieran a lucir trasero y formas, tacones y andares y cremalleras, y un poco de hombro en algunos casos. La Bruni es lista como el aire y cursi impostada, como si eso fuera el signo de lo francés. Yo prefiero la votación de Hollywood, que ha elegido estos días la mejor delantera. En la meca del cine no se cortan. Son feministas cuando toca, pero cuando se trata de valorar y asegurar las partes atractivas de una señora, se ponen a votar el busto dando por sentado que la inteligencia ya está donde tiene que estar. La ganadora ha sido Scarlett Johansson, la misma que dije, casi a ciegas, cuando mi señora me pidió que diera mi voto a alguna que no fuera ella. Me resistí, al menos cinco segundos. Con Scarlett haría yo no una sino dos repúblicas, y algún reino, que seguro que tiene reino.

Rouco y Cañizares
Miércoles, 29
Alguien debió advertir de que se avecinaba un conflicto diplomático. No es muy normal que el Parlamento de una nación discuta una moción contra el Papa. Al menos no parece que el pontífice (fíjense que la palabra significa “constructor de puentes”) haya dado motivos para que la Cámara le enmiende la plana. El caso es que el Parlamento español quiere sacarle una tarjeta roja al Papa. Ya lo hizo el belga, ejemplo en el que se han basado nuestros insignes diputados de Izquierda Unida, que llegan a ser plural por la mínima. La iniciativa provocó el jueves un cruce de llamadas interesante. Rouco llamó a Bono para darle una colleja. Y Cañizares recibió la llamada de Teresa Fernández de la Vega. Y ya ven lo que son las cosas, en el Vaticano me dicen que se fían más de la vicepresidenta que del presidente del Congreso. Y es que a la Iglesia le gusta la coherencia.

Y vuelve Aznar
Jueves, 30
Y regresa como si quisiera organizar su dosdemayo. Lo más novedoso de estos días es que pide consenso y un gran acuerdo de estado, mientras utiliza ese buen deseo para lanzarlo sobre la cabeza de Zapatero y pedirle que deje el gobierno, que reconozca que es incapaz de abordar la crisis y renuncie. Aznar tiene ahora su momento aunque no ha sabido esperar, porque en realidad nunca ha callado. Firmó varios libros con una editorial y ahora regresa con una nueva entrega, en plena crisis, para decirle al respetable que con él esto no habría pasado, y que frente a los estadistas de juguete, él lo fue de verdad. Reclama un debate sobre la reforma laboral, pero conviene recordar que él no lo abrió. La aplicó por decreto y los sindicatos le contestaron con la huelga, y a pesar de que no consiguieron paralizar el país, el presidente dio marcha atrás y se guardó las medidas para tiempos mejores. Estoy de acuerdo en que el encarecimiento del suelo ha sido un freno para el aumento del bienestar en nuestro país. Por eso tampoco se entiende que en sus años de gobierno no se liberalizara el suelo. Nos habríamos ahorrado un dinero en la hipoteca, y muchos escándalos.

Verónica dice basta
Viernes, 1
Conocí a la señora Lario en mis tiempos de corresponsal de la Radio estatal en Roma. Era una mujer retirada de la escena. Había sido actriz, y Silvio, el millonario, le echó el ojo y la retiró. Eso es algo muy latino. Verónica vivía retirada en la mansión de Arcore, como princesa en jaula de oro. No tenía opinión, y las ideas propias se las guardaba. Luego fue trasladada de casa, como una estatua a la que te has cansado de mirar. Fueron aquellos tiempos en los que Berlusconi se retrataba rodeado de ninfas en los jardines de su villa de Cerdeña. La señora aguantó el tipo como una profesional. Ahora, en busca de un divorcio que ponga las cosas en su sitio, ha levantado la voz. ¡Tanto tiempo callada! La actriz quiere su hueco en los periódicos. Están en juego cinco mil millones de euros. El pretexto ha sido una “jaimitada” más de su esposo: las bellas en las listas de las europeas.

Lidia armó el escándalo
Sábado, 2
Me acerco al asunto de Lidia Bosch y su marido. La acusación de abuso sexual contra Alberto Martín es fuerte, escandalosa, turbia, y de las que dejan una huella indeleble. Me interesa el caso por la gestión de los comunicados, los desmentidos, y el juego con la opinión pública. Lo que empezó siendo un caso de estupro o pseudoincesto se ha convertido, con el paso de las horas, en un posible castigo por no aceptar las condiciones propuestas para un divorcio con una caja suculenta, de las que te retiran de por vida. Martín, que comenzó por ser la parte más torturada por las confesiones, ha conseguido equilibrar las fuerzas, y ahora aparece como hombre chantajeado por ella. Estas cosas no traspasan en la prensa si no tienes previamente una fama de mujer complicada. Y Lidia, más allá de los personajes que ha encarnado en la pantalla, está catalogada como un carácter difícil y agreste.

Un día en las carreras
Domingo, 3
Jerez era una fiesta. Tronaban las motos y Rossi planeaba su venganza para obtener la primera victoria del campeonato. Jerez es cita de moteros, que por decenas de miles toman las carreteras y las calles, hacen el cabra y disfrutan del humo del neumático quemado, como si fuera una droga de la verdad. Pero Jerez es también una pasarela larga y abarrotada de fotógrafos y de chicas, muy decorativas, con largas piernas, largas e interminables como una noche de Navidad. Por Jerez se pasaron Eduardo Zaplana y su hija, y Jesulín con María José Campanario, que ahora que se apaga la estrella de Belén quiere ser mujer de tertulia, y Manuel Benítez, el torero, con su mujer venezolana. Pasaron todos por el “Motor Home” de Francisco Hernando, muy bien situado en la entrada de la zona Vip, donde daban jamón y langostinos de Sanlúcar.

Tarea para los Príncipes
Lunes, 4
Llega el lunes y aterriza en Barajas la misión más esperada. El Comité Olímpico Internacional examina la capital, engalanada y dispuesta a pasar por los cinco aros con tal de llevarse los Juegos del 2016. Puntos a favor: lo tenemos casi todo hecho, y los españoles se vuelcan con los acontecimientos deportivos. En contra: Chicago, que en el año de Obama, y que es su ciudad, se va a volcar para que la organización se la lleve la “Motor Town”. Frente a Obama, Madrid juega la baza de los Reyes, que estarán en Dinamarca, y la de los Príncipes. Don Felipe y doña Letizia llevan años implicados en esta tarea. En todos sus viajes, en todas las citas internacionales, oficiales y no oficiales, en las que han estado presentes, han llevado como prioridad la de conseguir para la capital de España los Juegos de 2016. No está fácil, sobre todo si se sigue el criterio de los continentes. La Casa Real, consciente de que nos jugamos mucho, ha puesto toda su maquinaria al servicio de esta causa.