CULTURA

La Comunidad presenta "Arte y provocación", la primera gran retrospectiva de Miguel de Molina

24/3/2009.- La exposición, inédita, muestra en el complejo El Aguila el legado de una de las más grandes figuras de la canción y la danza españolas hasta el 17 de mayo.

Jueves 02 de octubre de 2014
Con este sugerente título, "Arte y provocación", la viceconsejera de Cultura y Turismo de la Comunidad de Madrid, Concha Guerra, y la directora general de Archivos, Museos y Bibliotecas, Isabel Rosell, presentaron la exposición que recoge, por primera vez, el legado del gran artista Miguel de Molina. La muestra, organizada por la Fundación Miguel de Molina y la Comunidad de Madrid, podrá ser visitada hasta el 17 de mayo, en la Sala de Exposiciones del Complejo El Águila de la Comunidad y posteriormente viajará por otras ciudades como Almagro, Buenos Aires, Córdoba o Sevilla.

"Arte y provocación" hace un recorrido por los momentos más importantes de la vida artística, social y creativa de Miguel de Molina, de cuyo nacimiento se cumplió el centenario el 10 de abril del pasado año. La exposición comienza con una cronología de su vida en la que se podrá admirar fotografías de los personajes con los que mantuvo una estrecha relación, tanto amistosa como profesional, desde Pastora Imperio, a Manolete, Jacinto Benavente, Manuel de Falla o Lola Flores, hasta importantes personalidades de Argentina y México, como Agustín Lara, María Félix o Eva Perón.

Otra parte importante de la muestra es la colección de carteles de teatro y cine, con algunos emblemáticos como el del Amor Brujo y de sus actuaciones en Argentina, como la del Teatro Odeón. También podremos realizar un paseo por su filmografía y descubrir imágenes recuperadas de sus primeros cortos como Luna de Sangre y Manolo Reyes, o su largometraje Esta es mi vida, donde interpreta algunas de sus más reconocibles canciones, como La Bien Pagá, La Hija de Don Juan Alba y Viva Sevilla.

Lo más llamativo de esta exposición de más de 400 piezas es su vestuario, un aspecto de su carrera esencial, ya que era el propio Molina el creador y supervisor de toda su confección. En la muestra sorprenden 16 de sus emblemáticas blusas y 41 pares de botas con originales diseños que Molina utilizó en sus actuaciones.

Acompaña a esta exposición la publicación de ‘Miguel de Molina’, libro que reúne el legado del artista y en el que colaboradores, expertos y allegados describen, desde la admiración o su estrecha vinculación con él, las diferentes facetas de Molina. Entre otros, participan Natalia Figueroa, Pedro Mansilla, José Blas Vega, Diego Galán, Roger Salas, Juan de Loxa, Carlos Herrera o Salvador Valverde. El libro se completa con una serie de testimonios, de personalidades de ayer y de hoy, como Gómez de la Serna, Carlos Arniches, Alberti, Andrés Segovia, Pasión Vega, José Menese, Rafael, Vitorio y Luchino, Miguel Ríos, Sara Montiel o José Sacristán, entre muchos otros.

El artista conocido como Miguel de Molina (Miguel Frías Molina) nació el 10 de abril de 1908, en el barrio de Capuchinos, de Málaga. En su autobiografía “Botín de guerra”, cuenta: “Yo llegué al mundo en una España en la que reinaba Alfonso XIII y en una Andalucía en la que quienes gobernaban eran la pobreza, el hambre, los terratenientes, la ignorancia (…) El mundo del teatro me
fascinó. Con 13 años ya decidí que un día sería artista.”

“En Madrid, fui aprendiendo de los maestros del cante y el baile en el mítico Villa Rosa de la Plaza de Santa Ana. Fue en el 31 cuando se me despertó la idea de subir a un escenario como artista del baile y la canción andaluza (…) Debuté en el Teatro Romea de Madrid. Entonces nacieron mis famosas blusas, que diseñé y cosí yo mismo. Manuel de Falla, Laura de Santelmo, Lamote de Grignon, Tony Triana, mi primer Amor Brujo…Yo era un don nadie y compartí escenario con estos mostruos”.

“El 10 de noviembre de 1939 estaba de nuevo en Madrid, trabajando en el Teatro Pavón cuando, de pronto, tres tipos aparecieron en mi camerino y me obligaron a que les siguiera. Fui raptado hasta los altos de la Castellana donde me dieron una feroz paliza”.

Miguel de Molina fallece en su casa de Buenos Aires el 4 de marzo de 1933. Sus restos se encuentran en el Panteón de Actores del cementerio de La Chacarita, en Buenos Aires.

El espacio expositivo de Arte y provocación forma parte de un conjunto de edificios de uso cultural que actualmente dan cabida al Archivo Regional de la Comunidad de Madrid y a la Biblioteca Joaquín Leguina. Todo el complejo pertenecía a la antigua fábrica de cervezas El Águila, que comenzó a edificarse en los años 1912-1914, según el proyecto del arquitecto Luis Sáinz de los Terreros, en estilo neomudéjar de ladrillo, con reminiscencias de carácter anglosajón.

En 1994, la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid convocó un concurso de ideas de carácter nacional para la rehabilitación del edificio, cuyo jurado premió por unanimidad la propuesta de los arquitectos Emilio Tuñón Álvarez y Luis Moreno García-Mansilla.

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