Vamos derechitos a los cinco millones. Y si no crecemos en 2011 –que pudiera pasar perfectamente- al final de este año igual estamos hablando de 6 millones ¿Que no?
Así es que todos, Gobierno, patronal y sindicatos se ponen tan contritos ellos y mandan al ministro de Trabajo a que haga unos equilibrios imposibles que ya provocan náuseas: …bueno…sí…ejem…es un mal dato, pero estamos a punto de tocar fondo y además, el consenso en sí mismo en su mismidad es un éxito…y esto y lo otro…y toda esa mierda. Y dejamos de hablar del éxito tramposo de las pensiones para regodearnos en lo desgraciados que somos por pasar de ricos a miserables en un par de años, que hay que joderse por qué me tiene que pasar a mi esto y no a los alemanes, los franceses o los italianos...y tal y cual y pascual.
En esas, me pregunta un muchacho de unos 25 o 30 años que qué me parece que debería él hacer. Largarte cuanto antes, le digo. Largarte a un sitio en donde haya ilusiones por hacer cosas, por mejorar la sociedad, por vivir mejor, etc, es decir lo mismo que queríamos aquí cuando teníamos 25 o 30 años. Porque, si no, todo esto lo pagarás tu: lo pagas ya con no tener trabajo y lo pagarás mañana porque no te podrás jubilar. Lejos, a donde aún se pueda creer que hay futuro; aquí esa generación está amortizada.
Les aseguro que si esto fuera Egipto, Túnez o Yemen, yo también saldría a la calle.
otras opiniones >>