Rosell se ha atrevido por fin a optar por presidir la CEOE. El presidente de Foment del Treball, la centenaria patronal catalana, ha dejado de lado su proverbial ambigüedad y ha decidido optar a un puesto con poder de verdad , lo que le ha llevado a presentar batalla en Madrid.
Por ahora, el antaño joven valor del empresariado catalán ha jugado bien sus cartas. Primero ha dejado que Gerardo Díaz Ferrán se cociese en su propia salsa , sin criticarle en público pero sin defenderle , y luego de reafirmar su posición en Cataluña con su reelección ahora va de veras a intentar liderar la patronal española en el momento en que parece que en el ámbito político el PP está cada vez más fuerte.
Para esta nueva etapa Rosell, que por ser presidente de Foment tiene asignada una vicepresidencia de la CEOE, ha diseñado una estrategia destinada a conseguir el apoyo de las sectoriales más potentes y además de las organizaciones territoriales. Para ello, minimizará su perfil catalán y maximizará su lado más profesional e integrador. Alguno de sus escuderos, como Eusebi Cima, ha empezado a trabajar en discretos encuentros con grupos de empresarios de diversos territorios para convencer a esas organizaciones de la bondad de escoger un empresario no alineado con ninguno de los grandes partidos españoles.
En su discurso, justo después de su última reelección al frente de Foment, Rosell sintetizó su posición respecto de los partidos: se trata de influir sin dejarse influir. Esto es lo que ha hecho siempre en Catalunya y salvadas todas las diferencias aspira hacer en el conjunto de España.
Cuando justo tenía 20 años Rosell participó en su primera y única aventura partidista. Se presentó en el partido Solidaridad Catalana, que lideraba allá por la transición Juan Echevarría Puig, el que fue presidente de Nissan Motor Ibérica durante muchos años. Curiosamente Echevarría fue el suegro de Joan Laporta que, con un talante y una ideología absolutamente distintos, ha heredado el nombre del partido con el que se presenta ahora a las autonómicas catalanas
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