Zapatero quiere que el diálogo social se inicie el próximo enero. Al menos sobre el papel cuenta con el visto bueno de empresarios y sindicatos después de que ambos hayan salvado el obstáculo que impedía el arranque del proceso. El acuerdo sobre la negociación colectiva, falto de concreciones y sobrado de principios generales, ha sido la excusa para un enfrentamiento que ha durado todo el año.