Una, Leire Pajín, es la niña mimada de José Luis Rodríguez Zapatero, la otra, Ana Mato, lo fue de José María Aznar. La primera goza de los oropeles del poder, cada vez más diluidos en la poderosa sombra de José Blanco y su alter ego en Ferraz, Antonio Hernando. La segunda disfruta todavía de mando en plaza, aunque sus aspiraciones se hayan topado con el muro de Maria Dolores de Cospedal, la voz y ordeno, con permiso de Rajoy, del PP.