Hemeroteca :: Edición del 11/03/2010 | Salir de la hemeroteca
Gabriel Elorriaga

03/03/2010.- Crisiología es un término patentado por Pérez Galdós para describir al periodismo parlamentario de su época, cuando las crisis políticas de gobierno menudeaban tanto como las estaciones. En nuestros días el término podría aplicarse a la abundante literatura sobre la larga crisis económica que nos afecta durante los años del inoperante gobierno de Rodríguez Zapatero. En su fase agónica la crisis se ha polarizado entre el clamor de la opinión y el consejo de la Corona a favor de un esfuerzo unitario de salida –una hipótesis de pacto de Estado- y el empeño de un gobierno con encefalograma plano de resolverla por sí mismo por el simple procedimiento de asumir alguna de las chispas que pueda suministrarle la oposición.


23/02/2010.- Ya con perspectiva, el debate Zapatero-Rajoy de la semana pasada y sus secuelas no dejan ningún saldo positivo. Fue algo peor que un diálogo de sordos, un debate entre tercos. La idea de un pacto de Estado que flotaba en el ambiente extraparlamentario no consiguió infiltrarse en el cerebro de los protagonistas. Ante todo, lo que Zapatero no entiende es lo que es un pacto. Para él los acuerdos son de conformismo con su gestión y con su equipo y, quizá, de alguna corrección o apuntalamiento de lo que vayan a hacer en el futuro. Para Rajoy los acuerdos necesitarían que Zapatero entone el ‘mea culpa’ y cambie sus ideas por las de su rival, como si tal cosa pudiera hacerse sin ir acompañada de su “harakiri”.


16/02/2010.- El turnismo electoral se basa en la lógica de los vasos comunicantes entre poder y alternativa. Desciende el nivel del gobernante y asciende el nivel del aspirante. Si así fuese, en esta fase desastrosa del gobierno Zapatero, deberían señalar las encuestas una mayoría clamorosa a la oposición, superior a esos seis puntos que le dan las más optimistas.


Al binomio Zapatero-Rajoy le precedieron Felipe González y José María Aznar. Es exagerado llamarles continuadores. Generar continuadores es muy difícil. Tener sucesores es inevitable. Se abre el predecesor cansado, como una muñeca rusa, y aparece otro cuerpo, un poco más pequeño, puede ser un “aparachik” improvisador y sectario o un ensimismado registrador de la propiedad con barba. ¿Son responsables los predecesores de no haber patrocinado una sucesión más ambiciosa?


Edición : CRONOSUR, S.L Pº Ermita del Santo, 5-1º 28011 Madrid
Tel: 913643320 Fax: 913644286
Redacción: cronicamadrid@cronicamadrid.com
Publicidad: publicidad@cronicamadrid.com
Cibeles.net, Soluciones Web, Gestor de Contenidos, Gestor PDF Digital EditMaker 7.1.0