Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón distan mucho de ser “tal para cual”, pero hasta este año 2009 en que han vivido peligrosamente, hacían lo posible (no más y no siempre) por guardar las formas. ¿Qué formas? Las propias de sus cargos electos, Presidenta de la Comunidad Autónoma y Alcalde del Ayuntamiento de Madrid. Y es que ya se había constatado tiempo atrás que en el partido popular de Madrid quién manda es “La Jefa”, y por mucho que hasta Don Manuel Fraga haya mediado en el intento, en Madrid no cabe Gestora alguna salvo cataclismo incontrolado.