10/03/2010.- Formar parte de la candidatura por Madrid es todo un privilegio para cualquier político que aspire a algo. En el PSOE y el PP hay codazos para situarse en un puesto de segura elección. Y no digamos en IU, cuyos dirigentes corren el riesgo de desaparecer del paisaje parlamentario si no se espabilan y dejan de pelearse.