Cuando suenen las doce campanadas el próximo 31 de Diciembre que pondrán fin al año 2009, se cerrará también uno de los años más viajeros del Rey Juan Carlos. Por ir, el jefe del estado español ha ido hasta las mismísimas antípodas españolas, exactamente a Nueva Zelanda y a Australia, dos países de gran peso político y económico y de creciente influencia en el ámbito internacional, con unas economías saneadas en las que los empresarios y hombres de negocios españoles intentan hacerse un hueco.