En los últimos meses y en los días recientes, nombres como los de Rodrigo Rato, Miguel Blesa, Miguel Ángel Fernández Ordoñez, y Hernández Moltó han tenido relevancia en la intensa y muy seria polémica generada sobre el modelo español de Cajas de Ahorro, al que se acusa, no sin algún fundamento, de excesiva politización o lo que es aún peor, subordinación al poder político de turno. Cierto que esta polémica en torno a la situación de las Cajas de Ahorros tiene mucho de artificial, porque el problema se reduce a la necesidad imperativa de sacar de una vez la mano política de estas instituciones financieras.