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    26 de marzo de 2017

Sergio H. Baz

Con apenas dos frases Vicente del Bosque se ha sumado a las huestes de José Mourinho: lo sucedido en la Eurocopa tiene un culpable, Iker Casillas, por no llevarse bien con el cuerpo técnico. Reconoce, eso sí, que se llevó bien y muy bien con todos los jugadores incluyendo a David de Gea.

Un campeonato del mundo, dos eurocopas seguidas, una forma de jugar al futbol que asombraba a los adversarios. Una etapa, una historia que ya está escrita. Fuë bonito mientras duró, pero se ha terminado. La selección española de futbol, la que conocíamos hasta llegar a Parïs, ya no existe. Es un proyecto agotado que necesita una vuelta completa de calcetín.

Si España hubiera ganado a Croacia podria haberse encontrado con Alemania en la final. Perdido el encuentro lo que puede pasar ahora es que nos encontremos a los portugueses de Cristiano en la final tras ver la suerte que tienen los lusos y la desgracia que se adueñò de Modric y compañía pese a contar con todo su potencial disponible. Los dos cuadros de los 16 equipos que compiten en octavos es tan desigual que da lugar al desatino de mezclar a cinco campeones del mundo, por un lado, y a recien llegados a la gran competiciòn, por otro. La Gales de Bale, que ya esta en cuartos, es un buen ejemplo.

España se quedó sin la magia de Iniesta y de Silva al acabar el primer tiempo, en esos minutos finales que aprovecharon los croatas para empatar tras una nueva cantada de Ramos y De Gea. Mal el defensa y mal el portero que ya habían estado a punto de regalarles un par de goles a Rakitic y compañia.

Entre el 8 y el 23 de abril el Real Madrid se va a jugar "casi" toda la temporada. Florentino Pérez tendrá que tomarse varios calmantes en esas fechas y Zinedine Zidane recordar lo que le pasó a su antecesor en el cargo cuando tuvo que abandonar el club blanco por el cero de la temporada: ni Liga, ni Champión, ni Copa del Rey. En esos quince días, presidente y entrenador estarán bajo la largada sombra del desastre. Claro que también estarán bajo la luz del éxito.

El Madrid de Zidane tiene que resistir en Napoles la inevitable avalancha del club local si quiere llegar a cuartos en la gran competición europea. Si marca por lo menos un gol obligará a los napolitanos a conseguir tres dianas. Dos goles de ventaja no son muchos pero pueden ser suficientes.

En el minuto 65 del partido el Madrid perdía de forma justo por dos goles a cero. Sus cinco problemas estaban más claros que nunca.
Cuarenta partidos sin perder fueron el fin de la fiesta blanca. Despejado el cielo de los colores de la pólvora festiva, el Real Madrid ya ha perdido uno de los tres títulos a los que aspiraban
Los colchoneros están muy lejos de las aspiraciones ligueras de años anteriores. Como cuartos en la tabla y con muchas dificultades para sobrepasar al Madrid y al Barcelona, al Atlético le tendría que llegar un milagro, que en el futbol existen

El Real Madrid lleva 37 partidos sin perder y ha podido hacerlo en un bien puñado de ellos. Acaba de ganar el Mundialito de clubs y Estudio a punto de perderlo por dos veces. Ganó la supercopa de Europa y la Champión y le pasó lo mismo. Empató ante el Barcelona casi de milagro. El Madrid no juega bien, tiene agujeros en la defensa que parecen cráteres de meteoritos. En la medular se atasca si no está Modric. Y en la delantera, con Bale de baja cuando no lo está Benzema y Cristiano obligado a cambiar su sistema de juego al fall arte la explosividad de antaño, se encuentra con el recurso del milagro convertido en normalidad que se llama Sergio y juega de defensa.

Los números, los goles, confirman lo que cada jornada de Liga se ve en el campo de juego: el tridente azulgrana esmuy superior a la BBC blanca. De los 29 goles que ha marcado el Barcelona en los nueve partidos disputados, 18 los han realizado Messi, Suàrez y Neymar. De los 24 que ha marcado el Real Madrid, sòlo 9 corresponden a Benzema, Bale y Cristiano, la mitad.

En apenas cuatro semanas nos hemos acostumbradp a lo que hasta sl inicio de las competiciones oficiales parecía una herejía: el Madrid puede jugar sin Cristiano y ganar partidos. Ya lo había adelantado la selección portugiesa en el Mundial. Lo ganó y su estrella estaba en el banquillo, con una lesión de la que no se ha recuperado y que arrastra desde el final de la Liga pasada.
Durante 85 minutos de partido un mal Real Madrid perdía por deméritos propios en el Bernabeu ante un muy buen Sporting de Lisboa. En los blancos no funcionaba nada: ni la defensa, ni el centro del campo y mucho menos la delantera, con Bale poniendo el esfuerzo que ni Cristiano, ni Benzema podían.

Durante 85 minutos de partido un mal Real Madrid perdía por deméritos propios en el Bernabeu ante un muy buen Sporting de Lisboa. En los blancos no funcionaba nada: ni la defensa, ni el centro del campo y mucho menos la delantera, con Bale poniendo el esfuerzo que ni Cristiano, ni Benzema podían.


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