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    23 de abril de 2017

Sergio H. Baz

Con apenas dos frases Vicente del Bosque se ha sumado a las huestes de José Mourinho: lo sucedido en la Eurocopa tiene un culpable, Iker Casillas, por no llevarse bien con el cuerpo técnico. Reconoce, eso sí, que se llevó bien y muy bien con todos los jugadores incluyendo a David de Gea.

Un campeonato del mundo, dos eurocopas seguidas, una forma de jugar al futbol que asombraba a los adversarios. Una etapa, una historia que ya está escrita. Fuë bonito mientras duró, pero se ha terminado. La selección española de futbol, la que conocíamos hasta llegar a Parïs, ya no existe. Es un proyecto agotado que necesita una vuelta completa de calcetín.

Si España hubiera ganado a Croacia podria haberse encontrado con Alemania en la final. Perdido el encuentro lo que puede pasar ahora es que nos encontremos a los portugueses de Cristiano en la final tras ver la suerte que tienen los lusos y la desgracia que se adueñò de Modric y compañía pese a contar con todo su potencial disponible. Los dos cuadros de los 16 equipos que compiten en octavos es tan desigual que da lugar al desatino de mezclar a cinco campeones del mundo, por un lado, y a recien llegados a la gran competiciòn, por otro. La Gales de Bale, que ya esta en cuartos, es un buen ejemplo.

España se quedó sin la magia de Iniesta y de Silva al acabar el primer tiempo, en esos minutos finales que aprovecharon los croatas para empatar tras una nueva cantada de Ramos y De Gea. Mal el defensa y mal el portero que ya habían estado a punto de regalarles un par de goles a Rakitic y compañia.

Podemos soñar con una nueva final de la Champion entre el Real Madrid y el Atlético. Los dos están en las semifinales tras la caída del Barcelona ante la Juventus y los dos están capacitados para vencer al equipo italiano y al Mónaco, que es el cuarto en esta obra. Habrá que esperar al sorteo y confiar en que el cruce no e parece a los dos equipos de la capital.

Ganó el Madrid en Munich y ganó el Atlético en Madrid. Los blancos pudieron golear al conjunto bávaro en el que su portero evitó tres o cuatro goles que se cantaban, con otros dos que anuló el árbitro. Este pitó un penalti que no era a Carvajal y el chileno lo lanzó a los cielos. Justicia terrenal que no divina.
Dos milagros para llegar a las semifinales de la Champions son muchos milagros y eso es lo que necesita el Barcelona de Luís Enrique. El primero ya lo tuvo y hasta por partida doble en su campo cuando logró derrotar en el último minuto al París StGermain por seis goles a uno tras regresar de la capital francesa con un saco de cuatro en su contra. Se derrumbó en la capital del Sena pero los parisinos les permitieron unas alegrías en Barcelona que es muy difícil que otro equipo de primer nivel lo vaya a hacer

"Florentino no quiere a Messi, quiere a Griezmann". EL 22 de febrero escribía este titular acompañado de una breve nota para un Informe Ejecutivo que había solicitado mi opinión sobre los deseos del presidente del Real Madrid para dar la campanada en la próxima temporada, reforzar la calamitosa delantera del club tras la confirmada mala relación de la BBC, y poner las bases para el futuro sin Cristiano Ronaldo. Nada de sueños imposibles, la respuesta a las dudas de Florentino Pérez sobre su entrenador y sus jugadores estaba y sigue estando muy cerca. Ahora ya es casi público, hace dos meses no lo era tanto. Y esto es lo que escribí sobre el auténtico plan de Pérez:

Jugó 16 años en el Real Madrid antes de marcharse por la puerta de atrás a un "exilio" con el que no contaba pero que le ha permitido a él y a su familia conocer tres continentes y tres culturas muy diferentes. Si en 1994 saltó al club blanco por un "despiste" gigantesco de su gran rival colchonero, en 2010 Raúl González Blanco, tuvo de emigrar al Schalke alemán para jugar dos temporadas. De ahí a Emiratos Árabes para enseñar futbol sobre el campo a sus compañeros y a la afición de Al- Saad. Y, por último, entre el 2014 y el 2015 terminar su carrera como jugador en el Cosmos de Nueva York. El próximo junio regresa al Bernabéu como asesor directo del presidente Florentino y para "ayudar" a otra estrella, a Emilio Butragueño.
LNo está mal recordar de vez en cuando que Florentino Pérez es presidente del Real Madrid pero también de uno de los mayores grupos constructores y de servicios del mundo, el que se articula en torno a ACS y que tiene como estrellas internacionales a la alemana Hochtief y a la australiana Cimic

Arranca el mundial de MotoGP y arranca el gran favorito, Maverick Viñales, con permiso de Marc Marquez, que es el actual campeón y que podrá pelear por mantener el título si las Honda mejoran. Y mucho.

Entre el 8 y el 23 de abril el Real Madrid se va a jugar "casi" toda la temporada. Florentino Pérez tendrá que tomarse varios calmantes en esas fechas y Zinedine Zidane recordar lo que le pasó a su antecesor en el cargo cuando tuvo que abandonar el club blanco por el cero de la temporada: ni Liga, ni Champión, ni Copa del Rey. En esos quince días, presidente y entrenador estarán bajo la largada sombra del desastre. Claro que también estarán bajo la luz del éxito.

El Madrid de Zidane tiene que resistir en Napoles la inevitable avalancha del club local si quiere llegar a cuartos en la gran competición europea. Si marca por lo menos un gol obligará a los napolitanos a conseguir tres dianas. Dos goles de ventaja no son muchos pero pueden ser suficientes.

En el minuto 65 del partido el Madrid perdía de forma justo por dos goles a cero. Sus cinco problemas estaban más claros que nunca.
Cuarenta partidos sin perder fueron el fin de la fiesta blanca. Despejado el cielo de los colores de la pólvora festiva, el Real Madrid ya ha perdido uno de los tres títulos a los que aspiraban

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