Última actualización 18/03/2010@09:55:24 GMT+1
Cuatro días más tarde, "por deseo expreso de las familias" que prefieren evitar que coincida con la fecha del aniversario para pasar este día en la intimidad, Fuenlabrada rinde homenaje a sus seis ciudadanos que perdieron la vida en los atentados del 11-M.
Familiares de las víctimas del 11-M de Fuenlabrada, ciudadanos fuenlabreños y miembros de la corporación municipal encabezados por el alcalde, Manuel Robles, conmemoran esta tarde a las 19:30 horas el sexto aniversario del cruento atentado que tuvo lugar en Madrid y que costó la vida a un total de 191 personas.
Seis de ellas eran ciudadanos fuenlabreños: Sergio, Juan Miguel, Felipe, Ángel, José María y Mercedes, además de varios vecinos de la localidad que resultaron heridos, y es por petición de sus familias por lo que este acto de recuerdo se celebra días más tarde del aniversario, como ya ha ocurrido en años precedentes.
Será en la Plaza de la Constitución, junto a la escultura "Metáfora del fuego", levantada en este lugar en recuerdo de las víctimas mortales y los heridos del 11-M.
El acto está convocado por el Ayuntamiento, que ha hecho un llamamiento a todos los ciudadanos para que asistan en señal de recuerdo y como muestra de rechazo al terrorismo.
Como en años anteriores, los familiares han querido realizar un homenaje sencillo y breve que se iniciará con una ofrenda floral, tras la que un familiar de una de las víctimas leerá un texto en el que se recuerda a los fuenlabreños que murieron en el atentado, así como a todas las víctimas de cualquier forma o expresión terrorista.
Tras guardar un minuto de silencio, sonarán los acordes de una pieza musical compuesta en el siglo XVI que será interpretada a la trompeta y al teclado por profesores de la Escuela Municipal de Música "Dionisio Aguado".
La escultura "Metáfora del fuego", junto a la que se realizará el homenaje, reproduce una llama de acero de unos diez metros de altura, que representa el fuego como elemento simbólico, usual en los ritos funerarios de nuestra cultura, que evoca la permanencia en la memoria de los ausentes.
La escultura fue encargada por el Ayuntamiento de Fuenlabrada a los escultores Juan Asensio y Adrián Carrá, tras el que ha sido el mayor atentado terrorista de la historia de España.