FIRMAS
POLITICAS DE AUSTERIDAD
Última actualización 22/07/2009@09:05:15 GMT+1
Hay vida empresarial más allá de la crisis, eso lo sabe todo el mundo. El problema es como llegar al otro lado de la crisis sin que nos arrastren las turbulencias río abajo, hacia el mar. Las empresas están viendo que es necesario desprenderse de lastre y contener gastos. La primera parte se consigue vendiendo activos maduros y jugosos, que son los únicos que pueden salir al mercado sin convertirse en mercancía de saldo.
Lo único que retiene valor económico es por aquello que tiene varios pretendientes. El problema para los que intentan vender es que todo el mundo está poniendo a disposición de compradores con capacidad financiera las joyas de la abuela. Decía esta semana la consultora Dyrecto que la propiedad se ve obligada a rebajar sus expectativas y a presentar los activos para venta con una importante reducción del precio, siempre por debajo de la valoración de mercado, con el objetivo de facilitar la venta y que el futuro comprador no encuentre tantas trabas a la hora de acceder a la financiación bancaria.
Esta situación se produce porque un conjunto de inmobiliarias ha incluido la venta de activos en sus planes estratégicos con el fin de adaptarse a la nueva coyuntura y obtener recursos. Algunas de las que se han subido al carro de estas políticas son Metrovacesay Colonial.
Mientras la divisiones de suelo y patrimonio estudian política de ventas, los de recursos humanos y administración también se han puesto a apretar el cinturón para contener gastos. La consultora Affirma revela que la demanda de espacios en centros de negocio se ha elevado un 20% por la crisis, según Affirma. Para los que no lo sepan, estos centros alquilan la oficina, el mobiliario y prestan servicios de recepción, tecnológicos, de limpieza y reparación de averías.
Las empresas que están acudiendo a este tipo de soluciones son principalmente las pymes, muchas relacionadas con el sector inmobiliario o delegaciones internacionales de grandes compañías. Toca ser austeros para afrontar los tiempos duros.