Última actualización 22/07/2010@09:58:04 GMT+1
Los encontronazos entre Aguirre y los sindicatos madrileños han alcanzado más importancia que la que mantiene la lideresa con sus oponentes políticos, PSOE e IU, a los que tiene arrinconados en la Asamblea y en los medios de comunicación. La huelga del Metro va a ser la piedra de toque de lo que puede ocurrir en los próximos meses con el resto de servicios públicos, unos privatizados y otros no, a los que Aguirre quiere aplicar la rebaja salarial del 5% que afecta a todos los funcionarios. Además, la rebaja de los presupuestos va a suponer que las empresas concesionarias de servicios autonómicos y municipales van a tener menos ingresos y van a hacer ajustes duros en sus plantillas que repercutirá también en el clima laboral.
Los trabajadores del Metro y Aguirre ya mantuvieron un duro enfrentamiento hace tres años que casi llegó a las manos cuando el Gobierno autonómico acusó a los sindicatos de sabotear algunas infraestructuras para provocar el parón y los retrasos de los trenes. El asunto estuvo a punto de llegar a los tribunales.