El “espinoso” y difícil verbo que gasta Hermann Tertsch le ha jugado una mala pasada, o mejor dicho, al diario que público la columna del polémico periodista, “El triunfo del gentucismo”, condenado por un juez a incluir en sus páginas una rectificación. En su escrito Tertsch se despachaba a gusto contra los sindicatos de Telemadrid, a los que venía a culpar del “sabotaje” televisivo de la emisión del partido del Barça con el Inter de Milán, con expresiones tales como que es peligroso “mantener una plantilla repleta de bolcheviques”.